
Teresa Wilms Montt (18963-1921), junto a Pedro Prado (1886 - 1952), son de esos escritores que hacen literatura de modo tal que viven y sufren desde ese otro lenguaje para el cual las palabras no son sino que una mala excusa/herramienta de viaje. "Lo que no se ha dicho" es la obra de la vampirezca poeta. Prado, por su parte, desde "Los Pájarros Errantes" y "Alsino" se sumerge en las alturas de los vuelos nocturnos, para reconocer que, finalmente, ha fracasado en su intento de reconocer a la otra orilla. ¿Qué es lo que no se ha dicho? Responde Wilms: - "Hay tres, digo, tratando de sí atraerse; tres, digo mirando el techo: el dolor, el amor y la muerte". A pesar de conocerlo, lejos está de la gloria de Huidobro (y su poeta como pequeño dios), pues, prosigue luego diciendo: - "Ella es eterna y yo triste y triste somos aquellos que no hemos nacido de los dioses". Prado, imagino, en sintonía, pero lejano y ausente ha respondido: "Tus ojos, que miran el sol vencido: se hacen trasparentes como aguas profundas i cristalinas ... Ah! si yo pudiera, como los niños curiosos, escojería todo a la vez. Escojería la vida y la muerte". En este día he escogido presentarlos para recordar que se elige la vida y la muerte, pero no a las letras ni sus convenciones, que se escoge pues no hay otro remedio, ni mejor recorrido, que la elección de Prado y la confesíón de Wilms. "Nada tengo, nada dejo, nada pido. Desnuda como nací me voy, tan ignorante de lo que en el mundo había. Sufrí y es el único bagaje que admite la barca que lleva al olvido". T.Wiilms Montt
"Mis amigos, adiós! Cuidad de los míos. Ya el barco, con todas las hermosas velas desplegadas, me aguarda". P.Prado
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